Los clientes de algunos de los pronósticos que estamos ahora produciendo nos dicen que buscamos sorpresas rentables con cierto grado de probabilidad en lugar de dar resultados seguros, o muy probables, como ha sido la tónica desde siempre.
Y la verdad es que tienen una parte de razón. Si miráis la bolsa de tips del día 11 de noviembre veréis que no hay victorias pronosticadas ni del Bayern de Munich ni del United, victorias que dado su potencial tenían una cierta probabilidad. En fin, parecía una bolsa de tips arriesgadísima pero no lo es tanto y resultó vencedora.
En el fútbol se pueden dar tres resultados, 1-X-2, y dada la alta competitividad de los grandes equipos en las competiciones importantes (la Liga española, la Champions, etc.) el empate es bastante probable, e incluso la sorpresa ya no suele ser tanto. El reciente partido del Málaga en Chamartín es una muestra: sólo la garra del Pipita Higuaín y esos finales agónicos del Real Madrid dejó los puntos en casa.
Jugar a las equis sería muy arriesgado sin un segundo resultado cubierto, que suele ser el menos probable ya que cubrir la doble oportunidad con el resultado favorito hace que la apuesta no sea rentable y se pague muy poco.
De esta forma, con mucho cuidado y atendiendo a factores no siempre matemáticos (un Real Madrid en crisis, un Barça a veces desmotivado, un Valencia irregular, un Villarreal con mal de altura, etc.) se pueden hacer bolsas de pronósticos muy rentables.